*Si un día no estuvieras aquí

 

Sé que no te conozco aún, que tal vez no tengo derecho a sentir aún, sin embargo ya tengo un plan para cuando ya no estés

 

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* Utilizar antes de cada párrafo

* fabricaría píldoras para dormir con tus besos de madrugada, aquellos que me das cuando de repente me encuentras en tu cama, así me tomaría una en las noches de insomnio.

* haría un espejo de tus miradas cuando me tomas con tus manos y me llevas a volar, para encontrar en su reflejo diario esa mirada de fascinación.

* imprimiría tus palabras cuando me saludas en imanes para mi refrigerador, así cada mañana sonreiría al leerlas.

* compondría una melodía de bossa nova con tu voz cuando me platicas tus cosas, para bailar con tu sensual ritmo.

* atraparía como mariposas en red todos los besos de lejos que me mandas cuando de repente te encuentras con mi risa, para soltar una cada vez que sonría.

* me confeccionaría un vestido con tus “me gustas”,  para sentirme la más bella cada vez que me lo ponga.

* intercambiaría el tacto de mis manos por el tacto de tus besos, para besarme como sólo tu me besas cada que me acaricie.

Diana Lioncourt. 210316

No hubo más 

Un sólo beso,

Beso que embriaga,

Beso de noche,

Beso alegre,

Beso con ilusión de más;

No llegó el segundo.

El destino fue esquivo,

Los destinos nos extraviaron.

Pero el olvido no llegaba,

Ese beso seguía uniendo,

Uniendo el deseo de más,

La ilusión nos seguía uniendo.

Con paciencia a su tiempo,

El destino decidió de nuevo,

Un encuentro, un segundo beso,

Y ya, ya nos podemos olvidar.

Nada

Dejaste los cristales rotos suspendidos a mí alrededor,

suspendidos para lastimar mis movimientos a cada instante. 

Dejaste el eco del golpe de tú indiferencia,

resonando en mis huesos.

Dejaste el mal olor de tú hastío,

impregnado en mí cuerpo.

Dejaste la imagen repetida del tornado

de tú egoísmo en mí mente.

Pero hoy… Hoy no siento nada,

no te siento, ya no te veo en ti

Hoy ya no existe lo que fue,

hoy lo que fuiste ya no esta en ti.

Hoy eres nada. Hoy soy todo.

Hoy lo que fuimos esta en mí.

Hoy sólo existo yo,

me siento, me veo a mí.

Hoy… Hoy tú nada se volvió mí todo.

Porque hoy respiré en la luz,

hoy soy fuerza, soy alegría, soy ilusión de vida.

Los cristales rotos cayeron al suelo

con la fuerza del viento de mí movimiento.

El eco del golpe de tú indiferencia

se perdió entre el sonido de mí risa.

El mal olor de tú hastío no persistió

sobre el perfume de mí ilusión.

La imagen del tornado de tú egoísmo,

no se repetirá más en mí mente.

El pasado ya sólo es la película favorita

que nos proyecta envueltos en alergia e incomprensión,

aquella que nos provoca llanto, enojo y risas y…termina.

Hoy terminó, soy feliz, soy libre y te libero de mí.

Diana Lioncourt

160815 

Albert Einstein 

El Amor es Luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El Amor es gravedad, porque hace que unas personas se sientan atraídas por otras. El Amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos, y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor revela y desvela. Por amor se vive y se muere. El Amor es Dios, y Dios es Amor. Esta fuerza lo explica todo y da sentido en mayúsculas a la vida

Amor en ciernes

Se que estas lejos,

lejos de mi,

lejos de este amor

que no puedo controlar.

Pero este viento que fríamente

me abraza, me envuelve

dejando mis sentimientos al aire,

me hace pensarte,

sentirte,

soñarte,

…olerte.

Te he sentido cerca,

pero la calles cruelmente

vacías de ti

me recuerdan

que eres solo una imagen

repetida en mi mente

a la ene potencia.

Prefiero…

verte,

oírte,

tocarte,

gritarte que te quiero.

Te quiero incluso

más que cuando empecé

a escribir la primera

línea.

Diana Lioncourt.

080501

¿Por qué soy una llorona?

¿Alguna vez se han preguntado por qué lloramos?, ¿qué es lo que hace que se deslice del estómago hacia la garganta un vacío gélido que nos hace estremecer, y que al llegar a está se forme un nudo que nos impide respirar bien y por lo tanto emitir cualquier sonido entendible, ¡a pesar de nuestras incontrolables ganas de gritar!?. ¿Cómo sucede que los ojos comienzan a arder, la visión se nubla y de pronto sentimos algo caliente y húmedo que recorre el rostro hasta caer precisamente en nuestros zapatos?.

No pretendo quitarle lo sensiblemente humano a éste; lo único que pretendo es tratar de entender el porqué nuestro cuerpo reacciona de tal manera ante ciertas situaciones. Como lo habrán notado, durante su corta o larga vida, uno no solamente llora de tristeza, sino de coraje, impotencia, desesperación, soledad y también porque no, de alegría. Desde una simple película tripera (es decir, de las que manipulan nuestros sentimientos y emociones hasta llorar por situaciones que no deberían afectarnos y que difícilmente podremos vivir o de las que nos hacen recordar o reflexionar sobre “algo” meramente propio), hasta la extrema satisfacción que nos produce amar con todo lo que somos.

Resulta increíble, que a pesar de que son tantas y tan diversas las situaciones, todas ellas nos llevan irremediablemente al llanto. Tal reacción aunque se ha investigado desde el punto de vista fisiológico, es “algo” que simplemente pasa y no podemos evitar sentir ganas de llorar al momento de que son tocadas las fibras más finas de nuestra sensibilidad.

Lo primero que debemos saber es que los síntomas del llanto son controlados por nuestro cerebro. En el Sistema Nervioso Central se encuentra el Sistema Nervioso Periférico, el cual, es un conjunto de nervios que se dividen en: Sistema Nervioso Voluntario y Sistema Nervioso Autónomo. A este último , entre otras muchas funciones, le toca restaurar y mantener la estabilidad de nuestro organismo, por lo tanto, reacciona ante el stress y otras situaciones sin hacer diferencia entre ellas, alterando drásticamente algunos procesos de nuestro cuerpo. ¿De qué manera?, pues incrementando el flujo de oxígeno y azúcar en los músculos, para que estos puedan ser usados con mayor eficacia. Este incremento de oxígeno se realiza en varios niveles: Lo primero es aumentar el flujo sanguíneo en los músculos acelerando los latidos del corazón y disminuyéndolo a órganos interiores. (tal vez a ello se deba el frío interior que sentimos y la poca sensibilidad en brazos y piernas) Al mismos tiempo se incrementa la absorción de oxígeno por la sangre haciendo a los pulmones respirar más rápido para llenarse de oxígeno. ¿Cómo se logra? Abriendo la garganta y la boca; la apertura de la garganta está ligada con la apertura de la glotis, que es un músculo que se cierra y se abre cuando comemos o hablamos respectivamente. Lo anterior podría ser sólo un hecho, sin embargo cuando tratamos de pasar saliva (lo que involucra la cerrada de la glotis) nuestros músculos de tragar y de llorar mantienen una lucha interna, la cual se percibe como el famosísimo nudo en la garganta. Otra de las gracias que hace el Sistema Nervioso Autónomo es que manda contraer las pupilas provocando ardor, y por consecuencia una gran producción de lágrimas.

Hablando de lágrimas, déjenme decirles que existen dos tipos de lágrimas: las basales o reflexivas que son las que utilizamos para mantener limpios y sanos los ojos y las lágrimas psíquicas producidas por la respuesta del Sistema Nervioso Autónomo. Las lágrimas psíquicas contienen un 25% más de proteínas que las otras, además de magnesio, potasio y varias hormonas. Sustancias se relacionan con el stress o con la depresión, es por ello que llorando se drenan los químicos dañinos para nuestro cuerpo y así después de echar la lagrimita nos sentimos mucho mejor.

¿Sabían por qué  se congestiona la nariz cuando lloramos?. La mayoría de las lágrimas producidas se reabsorben por los ojos y las mandan directamente a la nariz, teniendo un exceso de mucosidad, provocando que nuestra nariz se hinche.

Cómo dato extra, han escuchado la clásica frase “lagrimas de cocodrilo”, ¿saben a qué se debe?, Cuando el cocodrilo esta apunto de devorar a su víctima abre completamente sus fauces y oprime sus ductos lagrimales produciendo así un exceso de lagrimas. ¡Qué sin chiste, ¿no?; aunque conozco gente así que cuando esta cometiendo un acto infame, llora y suelta la frase de “a mi me duele más que a ti”.

La mayoría de las personas no lloramos mientras estamos sintiendo una fuerte emoción sino hasta después de que nos recuperamos del shock. Como se podrán imaginar los bebés son los que más lloran, en cuanto a adultos se refiere, nos pasamos llorando alrededor de unos 5 minutos de 3 a 4 veces por mes en promedio. Aunque como es de suponerse la mujer llora un promedio de 30 veces al año mientras que el hombre tan sólo unas 6 veces. (Esto nos habla más de represión que de ganas de llorar, no lo creen).

Ahora bien, cuando les digan “ya no llores”, ustedes pueden contestar con todo conocimiento de causa, que están liberando stress.

Diana Lioncourt

Hace algunos ayeres

Perchero del olvido

¡ No estudies eso !;

” Te vas a morir de hambre “;

Te van a cambiar;

¡ Son unos drogadictos, unos homosexuales !;

Etc., etc., etc.,…

Estos son los múltiples elogios que uno recibe al decidir estudiar “Arte Dramático “.

Pero va mucho más allá de una oposición, es toda una forma de ver la vida. ¡ Es toda una forma de “vivir” la vida !.

La persona que se ha propuesto estudiar teatro, es como un calidoscopio, al que sólo se le pueden poner los filtros del Arte, la Fantasía, la ilusión y la fe. Ya que el filtro de la realidad, se tiene que guardar en el desván del pasado, para no volver a observar la vida, desde el mismo ángulo común y corriente, con colores desgastados y personajes insensibles e insignificantes.

Para poder representar pasajes o instantes de la vida, uno se tiene que despojar del ropaje de sí mismo y colgarlo en el perchero del olvido y así, engalanar al cuerpo con los finos lienzos del vestuario.

A éste mi rostro pálido, lo cubriré con pinceladas de maquillaje; y el vigor, la fuerza y el poder de esta mirada, se verán resaltados con las sombras y luces de la pasión.

Ese nuevo ser, que de mi se ha engendrado, carne de mi carne, fuerza de mi fe, ya parado en aquel recinto llamado escenario; vivirá el espacio y tiempo que le tocó experimentar HOY.

Una vez abierta la cortina de rubíes, impregnada de emociones; quedo solamente yo, con mi ser y unos centenares de miradas penetrantes, que a pesar de que se adueñan de mí, yo las domino.

Así veo pasar mi vida, detalle a detalle, hasta el momento en que estrepitosamente, aquella cortina de rubíes, cae y se vuelve “telón “, siendo su magnificencia la que me despoja de mi esencia, para dar paso a mi ” yo verdadero “. Y es precisamente a éste, al que le brindan la cascada de milagros, de inquietas campanillas, que gratifican el alma. Con su cálido movimiento se introducen por mis poros, hasta hacerme llegar al éxtasis,,,

Este es el momento, en el que yo ahí, desnudo ante la soledad del recinto, corro por el pasillo del recuerdo, hasta llegar a aquél perchero del olvido , donde sé me aguarda mi ropaje.

Ante ésta nostalgia extrema, sólo me consuela él saber que mañana o en un instante más, me espera éste mi perchero del olvido .

 Diana Lioncourt.

Hace mil años

Lluvia de dudas en una noche sin Luna

Lo único que veo en este momento, es esta horrible lluvia de miedo,

inseguridad y confusión.

Que no me deja, ni siquiera ver mi guía

de todas las noches.

Al fondo del cajón veo un brillo, que al acercarme

me refleja.

Mi pulso se acelera,

tiemblo al pensar que son tus ojos en colapso.

Y al decidirme a tocarlos vuelvo a la oscura

soledad de ésta noche deprimida y confundida.

Al sentarme en el más profundo rincón de mi cuarto,

siento tu presencia, pero me percato

que es sólo tu humor que se ha impregnado en mi,

que sale constantemente de cada poro de mi cuerpo y

me envuelve en él; pero…

Eres el hombre que ha despertado

un volcán llamado por todos

“mujer”,

El que ha conquistado un territorio virgen.

Todos los poros de mi piel

gritan e imploran tu nombre…

El mundo nuevo pesa ahora más sobre mi cuello,

hay una lucha constante entre el

dejar al ayer seguir siendo presente y dormir al volcán.

Y dejar totalmente el ayer en el pasado y vivir plenamente este

presente.

Siento que la locura se apodera de mis sentimientos,

y la confusión es mi cárcel.

Alguien se acerca y me susurra que lo único

que importa es que Te amo…

¿Por qué la pasión se apodera de mi, y la

razón huye ante está debilidad?

¿Por qué lo material y lo tangible subyuga

nuestras almas’

Recuerdo el ayer en el que no importaba el tiempo

siempre éramos los mismos.

Huyo de lo establecido pero no quiero inestabilidad.

No quiero que me dominen pero parezco querer controlar todo.

¿Por qué me siento sola, si un majestuoso ente

invade mis pensamientos, roba mi sueño

domina mis actos, perturba mi paz,

incita mis entrañas y se apodera cada vez más de mi futuro

No me arrepiento de nada , pero no quiero dejar de existir como espíritu.

Tengo miedo.

Diana Lioncourt,

hace mil años

Volver

No vuelvas si no amas.
No ames sin luchar.
No luches sin pasión.
No vuelvas sin pasión.

Vuelve sí soy yo.
Sí soy yo tú luz, vuelve.
Vuelve sí mi risa es tú felicidad.
Sí tú felicidad es más conmigo, vuelve.

No vuelvas sin intención.
No intentes sí no crees.
No creas si no te ves en mi.
No vuelvas a mi sin ti.

Vuelve sí en mí mirada te encuentras.
Sí te encuentras en mi vida, vuelve.
Vuelve sí coincidir te completa.
Sí te completa compartir, vuelve.

No vuelvas si no tienes respuesta a mí amor.
Vuelve sólo sí me amas.

Diana Lioncourt.
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Perdónate

Yo te perdono
Yo, tú, es lo mismo.
Yo te perdono.
Hoy no existe la perfección.
No eres, no serás perfecta.
Eres lo que eres, lo que eres hoy.
Yo te perdono.
Los pasos, son aprendizaje.
Hoy estas aquí para aprender.
Los pasos atrás son aprendizaje.
Yo te perdono.
Yo te perdono por no Vivir el hoy
y estar atorado en los errores del pasado.
Yo te perdono por darle la espalda a la vida.
Yo te perdono.
Por agarrarte de la única rama fija que viste,
pero el árbol estaba vivo y por esa rama estamos de pie.
Yo te perdono.
No hay incongruencias, estas aprendiendo, todo se vale.
Los obstáculos te los pones tú y tú los esquivas.
Yo te perdono.
Decidir… Decidir es encontrar el balance entre lo racional
y el despertar de tu alma.
Eres pasión, amas con pasión.
Yo te perdono.
Yo te perdono por querer ver una sonrisa en los que amas.
Amar con pasión tiene sus riesgos.
Pero TÚ sonrisa es la más amable.
Yo te perdono porque lo sabes,
yo te perdono porque te has dado cuenta.
Hoy, no es egoísmo, hoy es felicidad.
Hoy lo importante es tú felicidad.
Yo hoy te perdono porque eres lo más bello,
lo más bello que has visto.
Tu felicidad ilumina a los que te aman
y da Paz
Se feliz, yo te perdono.

Diana Lioncourt
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